Gastronomía norteña

Gran parte de la cultura de un país o de una ciudad, se puede conocer y disfrutar a través de su comida.
Hoy en día, redes sociales como TripAdvisor o Foursquare, pueden ayudar a los turistas y viajeros a elegir el restaurante, bar o pub más acorde a sus necesidades, y como cuentan con comentarios/aportes de personas no especializadas en la materia (en este caso la gastronomía) generalmente suelen ser de gran utilidad. Aún así, yo prefiero escuchar recomendaciones de los locales, por eso casi siempre termino yendo a comer al lugar que me recomendó el taxista, el diariero, la chica que vende artesanías o alguien con quien me puse a charlar en una plaza. Ellos la tienen realmente clara, y hasta pueden darte datos más específicos (y útiles) que cualquier red social.
Siempre que viajo, desayuno en el hotel y almuerzo, meriendo y ceno afuera. Sé que muchos de ustedes seguramente sí cocinan durante sus vacaciones, ya sea para ahorrar costos o porque les gusta, pero yo no suelo hacerlo ni cuando estoy en casa, así que imagínense que menos que menos lo hago cuando estoy de viaje, ja!

La Diablada (Purmamarca)

Después de conocer Salinas Grandes, fuimos a almorzar a Purmamarca. Terminamos en un lugar llamado "La Diablada", que está ubicado en la esquina de Florida y Sarmiento, si mal no recuerdo.
El lugar, estéticamente hablando, es lindo, está bien ambientado y tiene un "patio interno" para quienes deseen comer al aire libre. Ahora, si de comidas típicas hablamos, de típico sólo tiene el nombre de los platos. La calidad de los mismos me pareció regular tirando a mala. Pedimos una ensalada norteña, empanadas y humitas. Ninguna de las tres cosas estaban verdaderamente ricas, a pesar de ser platos relativamente simples.


No pretendo tirar abajo este lugar, pero lamentablemente la atención tampoco fue buena. Todavía no habíamos terminado de almorzar y mientras estábamos hablando el mozo vino a llevarse los platos (sin antes preguntar si ya podía retirarlos), tuvimos que frenarlo diciéndole que aún no habíamos terminado de almorzar.
Los precios me parecieron un poco caros, comparados con los de otros lugares de la región, y teniendo en cuenta la calidad de la comida, diría que la relación precio-calidad es pésima. No lo recomiendo.


Jovi Dos (Ciudad de Salta)

Cenamos en "Jovi Dos" por recomendación del taxista que nos fue buscar al aeropuerto.
Es un típico bodegón, así que si tienen pensado comer algún plato gourmet, este no es el lugar indicado.
Pedimos empanadas de carne (fritas y al horno), lechón, papas fritas y sorrentinos a la crema. Todo riquísimo, casero y abundante.
Cabe destacar que la atención fue muy buena y rápida. Apenas entramos, un par de minutos después de entregarnos las cartas, el mozo nos trajo un plato con berenjenas al escabeche, porotos y morrones, además de la clásica manteca para untarle al pan.


El precio de los distintos platos (tiene una carta súper variada), es normal. Ni muy caro, ni muy barato.
Les recomiendo que si están visitando la Ciudad de Salta, se peguen una vuelta por este típico bodegón de barrio y disfruten de una rica comida.


"Hidalgo" Piano Bar - "El Mesón de la Plaza", Hotel Internacional Alejandro I (Balcarce 252 - Ciudad de Salta)

Nos hospedamos en este hotel, por lo que, ya desde nuestras primeras horas en la Ciudad de Salta, aprovechamos para comer algo en el bar.

Hidalgo

La carta es bastante variada, teniendo en cuenta que es un bar; la atención es buena; y los precios son accesibles. Algo para destacar es que cuenta con música en vivo. La primera vez que fuimos, un domingo por la tarde, el pianista nos deleitó con un excelente repertorio.


El Mesón de la Plaza

Para probar cómo era la comida del hotel, decidimos cenar en uno de los dos restaurantes que tiene el mismo.
Pedimos ñoquis con salsa mixta, una suprema a la suiza con puré de calabaza y sorrentinos (no recuerdo con qué salsa). Si bien las porciones no eran muy grandes, cada uno de los platos estaba rico. La carta no me pareció demasiado variada, pero tenía platos interesantes. Eso sí, no es para nada económico comer aquí. Quizás, el hecho de estar en un 5 estrellas influye.




Heladería Miranda (Cafayate)

Si visitan Cafayate, una parada casi obligada para quien viaja a Salta (no sé bien porqué, pero todo el mundo dice que ese lugar es maravilloso), y tienen ganas de probar algo distinto, les recomiendo pasar por esta heladería en donde además de los típicos gustos de helado como limón o chocolate, también van a poder probar el helado de vino, sí de vino. Hay malbec (tinto) y torrontés (blanco). Yo probé el malbec y tengo que admitir que realmente tenía mucho gusto a vino. No diría que me pareció rico, pero eso probablemente se deba a que tampoco me gusta el vino, ja!


Más allá de estos cinco lugares que destaqué previamente (y son sólo algunos en donde comí estando en el NOA), a modo de consejo personal, les recomiendo que cuando visiten Humahuaca y Purmamarca, aprovechen para comprar empanadas de carne/queso y humitas en la calle, porque la comida más rica que comí en el norte (hasta el momento) ha sido la que le compré a alguna señora que podría ser mi abuela y vende su comida (100% casera) en medio de alguna de esas pintorescas callecitas de tierra.



1 comentario:

  1. muy bueno tu post,,los comentarios bastante objetivos , hace falta que lo hagamos porque el comer en algunos lugares se torna una aventura,,,por culpa de algunos comerciantes que no tiene escrupulos en tomar el pelo al turista que no conoce,,,y al lugareño ,,te felicito y gracias,,en jujuy VIRACOCHA y en salta DOÑA SALTA ,te van a gustar,,o al menos espero.

    ResponderEliminar